Imagina imaginando.

Presentación de la historia…

Hace dos semanas, en una de las materias del Grado tuvimos que llevar a cabo una sesión en la cual se pusieran en práctica actividades orientadas a la relajación y la respiración con niños. Como no podemos contar con ell@s, el resto de integrantes de nuestro grupo, debería hacer como que eran niños.

Una de las actividades fue contarles una historia. Ellos deberían tumbarse en una colchoneta, cerrar los ojos y dejar volar la imaginación siguiendo la historia que se les iba contando. En esta actividad nos apoyábamos de música relajante para hacerlo más entretenido.

Os presentaré la historia que inventé para llevar a cabo la actividad titulada como “imagina imaginando”. Diré antes de nada que es una historia pensada para que dure alrededor de 10 minutos y como se trataba de la actividad final de la sesión, la intentamos adaptar más a gente de más edad. Para llevarla a cabo con niños más pequeños se podría recortar la historia. Espero que os guste.

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Historia: Imagina imaginando…

Estamos en medio de un bosque. Es de noche y está lloviendo. Nos encanta que la lluvia nos moje el cuerpo, sentimos como las gotas recorren nuestra cara, nuestro cuello y nuestros brazos. A algunos nos hace “cosquillitas”, otros sentimos frío pero a todos nos gusta mucho.

A nuestro alrededor sólo vemos árboles muy altos y muy grandes y si miramos hacia el cielo podemos ver unos puntos blancos preciosos que son las estrellas. Entre todos esos puntitos blancos que podemos ver, hay un gran círculo blanco que es el más grande de todos los que hay en el cielo, la luna. Pensamos que sería muy bonito poder acercarse a esas estrellas o poder brillar como ellas.

Pero no podemos porque estamos en el suelo y no podemos volar, así que seguimos caminando por el bosque. No sabemos muy bien por donde ir porque la única luz que vemos es la de la luna. Así que escuchamos el sonido de un río, y vamos andando hacia la dirección que va el río.

Después de un rato caminando, podemos ver una luz pequeñita entre los árboles, cuanto más nos acercamos más brilla y además empezamos a sentir un olor muy agradable. Nos damos cuenta de que hay una casita que tiene las luces encendidas, también sale humo de la chimenea.

Empezamos a tener un poco de frío y para ponernos en calor pensamos que lo mejor puede ser entrar en la casa. Es una casa muy bonita. Está encima de un puente pequeño que está cubierto de flores de colores.

Al llegar a la entrada, nos encontramos la puerta entreabierta y entramos. Empezamos a mirar por las habitaciones de la casa. Todas tienen la puerta abierta pero no hay ninguna persona en esa casa.

Subimos unas escaleras y encontramos una puerta cerrada. Petamos pero nadie nos contesta, entonces entramos. Nos encontramos una chimenea muy bonita. Está llena de madera que está quemándose en el fuego lentamente y escuchamos el sonido del fuego. Al lado de la chimenea  encontramos un sillón muy grande de color rojo, parece un trono de los cuentos de princesas. Nos sentamos en él y entramos poco a poco en calor.

Nos fijamos que hay una alfombra muy bonita que está en el medio de la habitación, es una alfombra de muchos colores diferentes. La tocamos y da mucho gustito, es como si tocáramos algodón. Nos sentamos encima de ella y la alfombra empieza a volar por el aire. No es una alfombra normal y corriente, es una alfombra mágica.

Se abre la ventana de la habitación y salimos volando montados y montadas en ella. Subimos muchísimo y estamos al lado de las estrellas, que bonito es ver todos los árboles del bosque desde allí arriba. Tocamos las nubes, las estrellas y la luna.

Sería genial poder ir a cualquier otro lugar con la alfombra, nos encantaría ir a un sitio donde hubiera mucha nieve y atravesar las montañas. La alfombra nos lleva a dónde queremos ir y de repente aparecemos en un lugar lleno de nieve. Los copos de nieve nos caen en el cuerpo. Atravesamos las montañas nevadas y bajamos al suelo a jugar con ella, nos rebozamos y hacemos angelitos. También hacemos un muñeco de nieve. Cuando lo acabamos de hacer ponemos nuestro nombre en él para que la gente que pase por allí sepa que lo hicimos nosotras.

Nos damos cuenta de que es hora de volver a casa pero antes queremos hacer un último viaje. Cada uno quiere ir a un sitio especial. Nos vamos a imaginar a dónde quiere ir cada uno: una isla, el mar, un mundo hecho de golosinas. Vamos a ver desde la alfombra todo lo que pensamos.

Es hora de volver, ya es bastante tarde y le pedimos a la alfombra que nos lleve de vuelta a la casa del bosque. Nos despedimos de la alfombra pero ella quiere venir con nosotros. Aunque no hay nadie en la casa, sabemos que no es nuestra y le prometemos que siempre que queramos viajar al lugar a donde queramos ir, iremos a la casa. Ella nos llevará a donde nosotros imaginemos. Nos despedimos y caminamos por el bosque por el mismo camino por el que habíamos llegado a esa casa para volver a la nuestra.

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Imagen realizada el día de la puesta en práctica